Los objetivos del reglamento técnico son establecer las medidas que garanticen la seguridad de las personas, la vida animal y vegetal, y la preservación del medio ambiente, previniendo, minimizando o eliminando los riesgos de origen eléctrico.

La utilización y dependencia de la electricidad, ha generado accidentes por el contacto con elementos energizados, incendios o explosiones. En la medida que las instalaciones aumentan, se incrementan los accidentes; para evitarlos se deben conocer los principales riesgos asociados a la electricidad, sus causas y su forma de controlar riesgos asociados a la electricidad.

No se debe permitir que una instalación eléctrica, la manipule cualquier persona. Se debe evitar hacer o reparar las instalaciones eléctricas si no está calificado. Una deficiencia en las instalaciones eléctricas puede causar accidentes y hasta cobrar vidas.

El reglamento técnico de instalaciones eléctricas se aplica a toda instalación eléctrica nueva, ampliación y remodelación de la misma que se realicen para la utilización de la energía eléctrica.

El Reglamento debe ser observado y aplicado por las personas que de una u otra manera estén involucradas con estas instalaciones, tales como los fabricantes diseñen, dirijan, construyan o hagan interventoría.

Para probar el cumplimiento del RETIE se utiliza el mecanismo de certificación de conformidad que se aplica tanto a los productos que el RETIE le establece requisitos obligatorios, como a las instalaciones o locaciones ya terminadas.